Desde hace siete años, esta ha sido la primera vez que nos hemos reunido, treinta y tantas personas, casi todo el personal de Amani: Profes, de Acogida, Casas y Coordinación. Y era un acontecimiento para Celebrarlo. Una alegría encontrarnos juntas. Visualizarnos juntas. Saber quiénes somos. y Brindar por AMANI como ESPACIO DE ENCUENTRO. Senda de Paz.
Espacio de encuentro entre los chic@s que acuden cada día a Amani, en sus procesos migratorios y el personal voluntario como facilitadores de dichos procesos.
Encontrarse es conectar con el corazón, sentir con la otra persona. Por eso nos invitamos a simbolizarlo en un ABRAZO SIN TIEMPO. Saludarnos es darnos y desearnos salud. ABRAZAR A AMANI. Y con una rueda de abrazos comenzamos nuestro encuentro, para entrar en calor de familia. Esto es Amani.
TERANGA: Palabra del idioma wolof que significa hospitalidad. Pero es mucho más que eso. Engloba la generosidad, solidaridad, amabilidad, dar la bienvenida a los extraños como si fueran familia, compartiendo lo que se tiene sin condiciones. ESO ES AMANI.Inés como coordinadora, explicó como está organizado Amani, sus orígenes, los chic@s que han pasado por las clases, conseguido sus permisos, formación, trabajo, en estos siete años.
Amani nació en Agosto de 2018 como un espacio de socialización para migrantes en tránsito. Un grupo poco numeroso de amigos y amigas de distintos ámbitos ideológicos veíamos caminar por Gran Vía a personas migrantes que se dirigían sin prisa ni rumbo muy fijo, o al restaurante asignado por su asociación de tutela, volvían a su hostal, también en el centro, y se sentaban en las escalerillas del mismo a charlar. Estaba claro que tenían las necesidades de techo y comida cubiertas, pero el día se les hacía largo.
Y así nació Amani. Como un grupito de 8-10-15 personas, que han formado un equipo por el que han pasado más de 100 personas, que empezaron tomando té y jugando a “burro” con las personas migrantes. Escuchando.
Nunca nos hemos constituido jurídicamente como asociación. No tenemos estatutos ni junta directiva. A nuestro modo de ver, es un ejemplo de la sociedad civil comprometida con la causa de los migrantes. En un mundo que dicen que está de moda ser facha, que está de moda convertir todo en mercancía que se compra y se vende, Amani ha querido poner de moda la humanidad, la gratuidad, la preocupación por el otro en el rostro de la persona migrante. Un intento de normalizar la preocupación por el otro, la consideración, la afabilidad, el altruismo.
Es verdad que a veces nos sobrecoge la ausencia de un armazón jurídico que sostenga Amani. Pero lo cierto es que caminamos con la seguridad de un trapecista que confía en la red que tiene debajo, que son los brazos de amigos y amigas que acompañan el devenir siempre incierto y precario de Amani.
Nuestro objetivo, nunca fijo, siempre en constante revisión 1500 personas han pasado por Amani, han recibido diariamente clases de español, hemos preparado alumnos para la ESA, hemos hecho el certificado digital, asignamos número de la SS, hemos formalizado el derecho a la asistencia sanitaria, el acompañamiento en la regularización de residencia, los 30 profesores y profesoras de español, 16 del voluntariado de Acogida y una media de alumnado de 55 al día.
El grupo de coordinación, formado por unas diez personas se reúne una vez al mes y planifica, resuelve, responsabiliza, decide y ejecuta.
Giulia como coordinadora de los profes y clases de español, comenzó RECONOCIENDO la labor de Mª José. Ella vivió el gran boom de Amani, cuando todo crecía tan rápido que parecía imposible seguir el ritmo, y aun así lo hizo. Se desvivió por armonizar los grupos, por intentar una y otra vez que los niveles se adaptaran a las necesidades reales de las personas que llegaban. Su esfuerzo y su constancia dejaron una horma, un modo de hacer que seguimos cuidando hoy. Gracias por todo.
Amani se sostiene sobre una fuerte COLUMNA humana. Su zócalo está en el grupo de Coordinación y en el Voluntariado, que vela para que todo fluya mientras estamos en clase. Y todos juntos somos como pequeñas luciérnagas, que encendemos la luz cada tarde para que otros puedan orientarse.
En estas aulas, que se LLENAN DE VIDA cada tarde, está nuestro EQUIPAZO DE PROFES que con una voluntad inmensa, llegáis con vuestro tiempo, vuestra energía y vuestro corazón dispuesto a dar lo mejor de sí. Acompañáis, escucháis, guiais con empatía y paciencia, para que cada PALABRA APRENDIDA se convierta también en una FORMA de PERTENENCIA.
Y, aunque a veces lo hagamos con tanta naturalidad que todo parece liviano, cada clase que damos es un ACTO DE HUMANIDAD. Un gesto enorme, aunque parezca pequeño, porque detrás de cada verbo y cada diálogo hay una persona que se siente vista, escuchada y acogida.
Porque nuestras clases no son solo gramática o vocabulario. Son ese pequeño rato en el que el alumnado puede sentir que está en un LUGAR SEGURO, que SU HISTORIA IMPORTA. Y en nuestro grupo de profesorado también hemos creado un sentido de equipo: en la PUNTUALIDAD con que llegamos, en la RESPONSABILIDAD COMPARTIDA, en la COMUNICACIÓN constante, en el CONSEJO mutuo. En cómo NOS APOYAMOS unos a otros sin grandes discursos, simplemente estando. En cómo tratamos de cuidar la CONTINUIDAD de las clases, para que quienes vienen a aprender NO SIENTAN MÁS RUPTURAS en sus vidas de las que ya han tenido. Me siento muy afortunada de poder coordinar a este gran equipo humano, es un honor y tengo el corazón esponjaito.
Teo nos explicó las tareas del personal de ACOGIDA. Estas fueron sus palabras:
PRIMER MOMENTO. Iniciamos con la palabra “Teranga”= Acogida, propia de los países africanos. Cada uno/a intenta ser mejor teranga, mejor persona de acogida. Es el primer momento de encuentro con los chiscos y chicas y también con vosotros y vosotras profes. Por eso necesitábamos conocernos todos y todas un poquito mas. Las puertas de Amani, se abren a las cinco de la tarde, aunque las clases empiecen a las seis. Cada día, somos diferentes personas, generalmente dos.
Todos los actos de acogida sean de donde sean, creo yo, deberían estar cargados de humanidad y dignidad. Es un momento muy importante, porque según sea nuestra mirada, nuestra sonrisa, nuestro saludo, va a depender que la persona que llega, se sienta cómoda, reconocida y nombrada si pudiera ser….. y no, como el invitado, como el que viene porque necesita nuestra ayuda, sino más bien, como el acogido/a en toda su dignidad e igualdad. Y esto mismo diría, para y entre nosotros/as, profes, que generosamente y solidariamente venís y queréis uniros a este proyecto de integración y vulnerabilidad.
El personal de acogida es también, parte del “engranaje” que hace que Amani funcione cada día, con toda su complejidad. La mayoría formamos parte del equipo coordinador. Estamos ahí, para acoger, pero también para facilitar, para sostener, dialogar, ayudar y sobre todo para apoyarnos en nuestros en momentos de necesidad o duda.
Tiempo para poder interactuar con ellos y entre ellos, hablando, escuchando, jugando…e incluso dando respuesta a sus necesidades más vitales, como es el vestir…lugar donde viven etc. ese es un momento de intercambio y de integración
Facilitar las listas, llevar el diario de las personas que cada día acuden a clase, posibilitarles certificado de asistencia, si así lo requieren etc. Cuidamos el espacio, la limpieza que este todo en orden, cualquier necesidad que surja…Facilitar todo lo que se necesite para el buen funcionamiento del trabajo en la clase, puertas abiertas, cuando vamos llegando, tizas, pizarras etc. etc.
Y me atrevo a decir, que también por nuestra parte, requiere tiempo y aprendizaje, la buena actitud de solidaridad, nos pone en jaque, para salir de nuestras zonas de confort y adentrarnos en las de la utopía, que, en nuestro caso, sería, creer en un mundo o un tiempo mejor y más justo para los chicos y chicas que vienen a Amani. Ahí queda. Gracias
Carmen nos habló de los pisos de acogida en Amani:
En la búsqueda constante de Amani sobre las necesidades más urgentes de los inmigrantes que nos rodean, detectamos enseguida que la necesidad de vivienda era una de las más urgentes. La primera respuesta a esta necesidad la dieron familias, albergando a chicos en sus casas: fueron acogidas 15 personas en diferentes familias a partir de los comienzos de Amani, en 2019
Posteriormente empezaron a funcionar los pisos de acogida. .
a) 2020: Casa Dumela. Comenzó con un piso alquilado en la Chana y posteriormente se trasladó a un piso de Alcázar Genil cedido gratuitamente por Doña Mercedes. Ojos del Sur aporta los gastos de mantenimiento. Han pasado 13 chicos por el piso y actualmente hay tres marroquíes y un argelino. El responsable del piso es Rafa Verdejo
b) 2020. Casa Karibu. Piso cedido gratuitamente por las Siervas de San José. Los Combonianos aportan los gastos de mantenimiento. Han pasado 23 chicos por el piso y actualmente están 1 de Chad, 1 de Guinea Conakri y otro de Senegal. Las responsables del piso son Giulia y Teo.
c) 2020. Casa Algibe. Piso cedido gratuitamente por Omar, de Dar Al Anwar , ONG del ámbito musulmán. Dar al Anwar soporta los gastos de mantenimiento. Han pasado 19 chicos por el piso y actualmente están 3 marroquíes y 1 de Mali. La responsable del piso es Blanca y colaboran en algunos temas Miguel, Domingo y Carmen .
d) 2023. Piso Casa Dilar, propiedad de las monjas del Sagrado Corazón y cedido gratuitamente a través de Cáritas y Parroquia del Carmen. Han pasado por el piso 8 chicos. Ahora están allí 2 de Senegal, 1 de Guinea y 1 de Marruecos. Los gastos de mantenimiento los aporta la Parroquia del Carmen. Responsables del piso: Mercedes y Paqui.
Características comunes a los cuatro pisos:
Los alimentos los proporcionan San Juan de Dios, Dar Al Anwar y Amani. b) Para la formación, asistencia jurídica y búsqueda de información empleo nos ayudan Inserta, Granada Acoge, D Bosco y otras ONGs de este tipo
Personas a las que se les ha proporcionado vivienda de uno y otro tipo por parte de Amani: 83. Marruecos: 32 Mali:12 Costa de Marfil: 8 Senegal: 8 Guinea Conakri: 7 Sierra Leona:4 Argelia: 3 Gambia:2 Mauritania:2 Togo:2 Camerún :1 Chad:1 Palestina: 1
Enhorabuena por esos 7 años siguiendo una senda de paz, acogida y ternura con los chicos primero y después con las chicas y mujeres que se han ido sumando. Cuánto he aprendido de ese equipazo de personas solidarias tan diversas que hacen realidad cada día una Granada más justa y acogedora. Siento no poder colaborar este año.
ResponderEliminarGracias Sacra. Seguimos caminando.
Eliminar