Hace ahora 6 años más de 50 inmigrantes quedaron abandonados en la estación de autobuses de Granada tras ser trasladados desde Motril, donde habían llegado en Patera. Esa noche un montón de gente se movilizó para ayudarles, y ahí nació AMANI, una plataforma ciudadana cuya principal labor es enseñar a hablar español a las personas migrantes y refugiadas, aunque a lo largo de los años su acción se ha ampliado, y actualmente se hace inserción laboral, ayuda escolar para aquellos/as que quieren estudiar la ESO o preparar los exámenes para su acceso, acompañamiento en trámites administrativos e incluso se proporciona vivienda en cuatro pisos cedidos por particulares, donde se acoge a chicos temporalmente mientras regularización su situación legal y laboral.