Si hay algo que culmina el proceso de emancipación de las
personas migrantes es empezar a trabajar.
Ser capaces por sí mismas, de enviar remesas a la familia de origen, de cotizar para el sostenimiento de los servicios públicos, de percibir que alguien considera importantes sus habilidades personales… es un gran paso hacia la integración en la sociedad de las personas migrantes y, también, en el crecimiento de la autoestima: “hago algo, produzco, mi trabajo es valioso”.
En Amani la inserción laboral ha sido una prioridad desde el inicio de su existencia. Distintas empresas han hecho posible que los chicos de Amani hayan conseguido trabajo: Surexport, Los Mimbrales, Agranaltura, Salinas, Pérez Jiménez, Cuna de Platero… Nuestro compromiso es formar a los chicos para conocer sus derechos y obligaciones como trabajadores. Nuestra exigencia para las empresas es buen trato y justicia laboral y salarial.