Para
conocer los inicios de Amani hemos de partir de varios hechos previos, que
condicionaron e influyeron su nacimiento y desarrollo.
Muchas
de quienes después serían germen de Amani ya formaban parte de la REDGRA (Red
Granadina por el Refugio y la Acogida) y otros colectivos de la sociedad granadina. Su finalidad
era la atención a las personas migrantes y refugiadas, así como la defensa de
sus derechos.
El 16 de diciembre de 2017 Rafael, un misionero comboniano, recibió una llamada informándole de que más de 60 personas migrantes subsaharianas acababan de llegar a la estación de autobuses de Granada y que habían sido desembarcadas sin indicarles dónde estaban ni a dónde podían acudir. La noticia se difundió rápidamente entre personas y organizaciones de la REDGRA que acudieron a la estación de autobuses y realizaron allí mismo una asamblea con las personas migrantes y quienes habían acudido. Estuvo también presente la concejala de derechos sociales del Ayuntamiento de Granada.
